El descanso en nuestra planificación de entrenamientos

5 Flares Twitter 5 Facebook 0 5 Flares ×

El blog de Ignacio González Franco

Blog Cabberty Tienda Triatlón Running Maratón Natación Ciclismo Málaga

 

 

 

 

El descanso: cómo y cuándo aplicarlos en nuestra planificación.

A lo largo de nuestra planificación hay una sesión que debemos considerarla igual de importante que cualquier entrenamiento sea cual sea su dureza: el descanso en nuestra planificación de entrenamientos.

Para llevar una progresión correcta en la forma deportiva debemos dar tiempo a nuestro sistema muscular y cardiovascular, principalmente, a que reponga cada uno de los elementos utilizados y gastados para restablecer el metabolismo, además de conseguir que esa reposición sea superior a la que teníamos con anterioridad. (Principio de Supercompensación).

Todo este proceso de recuperación permite que nuestro nivel vaya creciendo paulatinamente y permitiéndonos que podamos seguir con la exigencia del entrenamiento del día siguiente. No respetar el descanso o excedernos en la cantidad o calidad del esfuerzo, nos va a llevar a un sobreentrenamiento y a un estado de cansancio continuo, que no nos permitirá afrontar con ganas lo planificado.

De esta manera, el día de descanso debe colocarse durante el microciclo o la semana en función de los objetivos que nos marquemos, aunque a veces sea por cuestiones laborales o de fuerza mayor, pero hay que fijarlo.

Por regla general podemos diferenciar varias posibilidades a la hora de marcar la sesión de descanso:

a)  Después de sesiones de gran volumen o de alta intensidad, que vienen precedidas por otras sesiones de esfuerzos de intensidad media. Es el caso que se aplica durante el periodo Preparatorio (General y Especial).

b)  Previa a una competición. Es aconsejable que este descanso sea con una antelación mayor, es decir, si competimos el domingo, el jueves puede ser un buen día para reponer fuerzas, ya que tendremos el viernes para activarnos y el sábado volver a tener el tono muscular habitual.

c)  En función del nivel del deportista se puede incluir una sesión de descanso total y otro como descanso activo, de muy baja intensidad y que pretende activar al organismo del día anterior, ya que la reposición del metabolismo puede no haber finalizado.

Al igual que incluimos un día a la semana de descanso, también debemos hacer lo mismo entre cada una de las semanas de un mes, e introducir una semana de regeneración o recuperación.

Y de la misma forma, lo aplicaremos entre los grandes periodos de entrenamiento. Al finalizar la temporada y haber competido al máximo nivel debemos desconectar del deporte que practicamos, dar un tiempo de dos o tres semanas de descanso activo, buscando actividades  que nos mantengan a otro nivel físico más bajo y que nos desconecten de la rutina y exigencia diaria que llevábamos.

Para rendir al máximo debemos mantener el buen equilibrio entre esfuerzo y descanso, y de esta manera alcanzar nuestros objetivos.

5 Flares Twitter 5 Facebook 0 5 Flares ×

Deja un comentario

No se publicará tu email. Por favor introduce tu nombre, email y un comentario.